Qué es un antibiótico
Julia Ruiz a lunes 31 de enero de 2005
Existen razones más que motivadas por las cuales un médico receta antibióticos solo en caso de necesidad. Acostumbrados como estamos a percibir los medicamentos como una forma de eliminar el dolor, algunas veces no entendemos que hay verdaderos medicamentos sanadores, que hacen que nuestro organismo no solo no sufra sino que se recupere de aquello que lo está afectando; que no se encuentre enfermo.
Este es el caso de los antibióticos que están destinados a eliminar infecciones del organismo. Los antibióticos se extraen por síntesis química o bien de hongos o bacterias. El antibiótico actúa en nuestro organismo de dos maneras: con una acción bactericida, es decir, eliminando los microorganismos causantes de la infección e impidiendo la reproducción del microorganismo.
El tipo de antibiótico elegido para tratar la enfermedad depende del microorganismo que lo cause y también podemos encontrar distintas maneras de administrarlo: de forma oral (en sobres o en cápsulas), inyectable, o por vía típica (gotas, pomadas...)
Los antibióticos se han utilizado desde la antigüedad pero su reconocimiento científico se alcanza en el siglo XX. Los primeros avances surgen en el siglo XIX con Luis Pasteur, creador de la vacuna contra la rabia. Trabajó en el desarrollo de la teoría de las antitoxinas e investigó en el campo de la microbiología.
En el siglo XX es cuando alcanza todo su reconocimiento científico y se producen los mayores avances ya que se realizan descubrimientos para poder atacar a los agentes infecciosos sean del tipo que sean: bacteriano viral o protozoo.
Científicos como Alexander Fleming, H. Florey, E. Chain, S. Waksman y R. Dubos trabajaron en los agentes infecciosos y la manera de combatirlos a través de sustancias que posteriormente se denominarían antibióticos.
El consumo frecuente de antibióticos se debe evitar a toda costa ya que provocaría la resistencia de los microorganismos que queremos eliminar instalándose en nuestro organismo.
Por otra parte, para que el antibiótico tenga eficacia debe darse un tratamiento completo que consiga que en nuestro cuerpo exista la concentración de sustancias que hace posible combatir el microorganismo. El problema es que el paciente suele notar mejoría rápidamente de su problema y abandona el medicamento. El antibiótico es uno de esos medicamentos que deben ser tomados muy en serio, tomar las dosis recomendadas por el médico y el número de días que ha indicado, sin abandonarlo, puesto que eso provocaría que todo el trabajo anterior que ha ido realizando no terminara, provocando que el agente infeccioso siga en nuestro cuerpo.
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