El
quiste es un saco lleno de líquido que crece sobre la superficie del ovario o al lado de él.
En general suelen ser pequeños, pero pueden crecer e interferir con los ciclos ováricos: es decir, con la producción de hormonas.
La estadística nos dice que en una de cada dos mil mujeres se ve afectada por estos QUISTES.
Ver
Cáncer de ovarios.
Casi siempre se descubren después de una exploración rutinaria (chequeo anual) o una ecografía.
Lo mejor es la extirpación.
Si ya no desea tener más familia o ha pasado la menopausia, lo más recomendable puede ser extirpar ambos ovarios, y en algunos casos, también el útero.
En cualquier caso es el GINECÓLOGO quien, tras mantener las oportunas conversaciones con usted, aconsejará qué hacer.
Puede crecer, torsionarse o romperse, pudiendo provocar una "peritonitis" (inflamación del peritoneo), con el consiguiente dolor abdominal intenso.
Debe acudir al GINECÓLOGO ante cualquier sospecha y someterse a una exploración y seguimiento.
No produce síntomas en general.
Si aumenta en tamaño puede causar hinchazón abdominal, dolor, hemorragias vaginales o el aumento de vello o pelo en el cuerpo.