El progreso tecnológico ha perfeccionado los instrumentos y procedimientos quirúrgicos. Gracias a ello, hoy en día la mortalidad y morbilidad debidas a
cirugía de la columna vertebral son muy pequeñas.
Se han analizado las características de los pacientes operados y su evolución a largo plazo. Así se han determinado las situaciones en las que la
cirugía es realmente eficaz y está indicada. En el conjunto de las dolencias de espalda, la
cirugía está indicada en menos del 1% de los casos.
La mayoría de los casos en los que la
cirugía no obtiene los resultados deseados se debe a que la intervención quirúrgica no estaba realmente indicada. Con menor frecuencia el motivo es haber utilizado un procedimiento
quirúrgico inadecuado, y excepcionalmente el fracaso se debe a un error técnico durante la operación.