El objetivo de estos ejercicios es desarrollar la potencia, resistencia o elasticidad de los músculos que participan en el funcionamiento y sostén de la espalda. Nada permite garantizar que nunca vayan a existir
crisis dolorosas de la espalda, pero cuanto mejor desarrollada esté su musculatura, menor será el riesgo de que aparezcan. El ejercicio ha demostrado disminuir el riesgo de padecer dolor de espalda y mejorar su evolución en los pacientes crónicos.
Estos ejercicios persiguen esos objetivos con dos preocupaciones fundamentales:
- Evitar el riesgo de que se lesione al hacer los ejercicios.
- Asegurar el mejor aprovechamiento del tiempo que pueda dedicarles.