Siéntese y deje colgar los brazos sin apoyo, mirando al frente y con la espalda recta pero no apoyada. Desde esa posición, levante ambos brazos lateralmente, a la altura de los hombros, con los codos ligeramente flexionados y las palmas de las manos hacia abajo. Desde esa posición, realice tres movimientos cortos pero enérgicos llevando ambos brazos hacia atrás -como si quisiera que ambos codos se juntasen por detrás de su espalda-. Eleve un poco por encima de los hombros las manos y repita los movimientos.
Gire las manos de modo que las palmas queden hacia adelante y repita los movimientos -tres veces a la altura de los hombros o un poco por debajo y tres veces un poco por encima-. Repita los movimientos hasta completar la serie.