Tratamiento
Al tratarse de una
fractura con riesgo de desplazamiento, requiere inmovilización y, dado el riesgo que supone su desplazamiento, la evolución debe ser estrechamente supervisada.
Para el dolor pueden administrarse fármacos. La manipulación vertebral está absolutamente contraindicada.
Riesgos
Al quedar un extremo de la odontoides libre y sujeto sólo por unos ligamentos que no son muy potentes, puede llegar a desplazarse y comprimir la médula espinal. La compresión de la médula espinal en sus primeros segmentos cervicales, puede producir lesiones neurológicas graves e incluso la muerte.
Por eso, es esencial evitar la posibilidad de que se desplace.
Diagnóstico
En este caso, la historia clínica y la exploración física aportan datos muy inespecíficos y no bastan para alcanzar el diagnóstico. Ante la sospecha de la existencia de una
fractura de odontoides y una
luxación atlanto-axoidea, la exploración física debe ser muy cuidadosa y evitar la movilización del cuello.
La
radiología suele ser el método de elección, y permite ver la
fractura del odontoides, típicamente con una
radiografía hecha a través de la boca abierta.
Si la
fractura es muy reciente, puede no verse en la
radiografía y requerir una
gammagrafía ósea. Las imágenes radiográficas sospechosas pero no concluyentes pueden requerir una
Tomografía Axial Computarizada (scanner o TAC)para confirmar el diagnóstico.
¿Qué es?
La segunda vértebra cervical (denominada "axis") tiene una protuberancia ósea en su parte anterior (denominada "apófisis odontoides"), que se eleva hasta articularse con la primera vértebra cervical (o "atlas").
La
luxación atlanto-axoidea consiste en la
fractura de la
apófisis odontoides, de forma que el extremo articulado con el
atlas queda separado de su base y mantenido en su posición sólo por los ligamentos, no muy potentes, que lo sujetan al atlas.
Por lo tanto, no es realmente una patología mecánica del raquis, puesto que se debe a una
fractura ósea causada por un
traumatismo directo.
Cómo se produce
Por un
traumatismo importante, siendo la causa más frecuente los accidentes de coche.
Síntomas
Dolor en la
zona cervical, a veces acompañado de dolor en la nuca o limitación dolorosa de la movilidad.