En qué consiste:
Intervención quirúrgica para extirpar la
glándula tiroides, total o parcialmente.
Qué parte del cuerpo está implicada:
Cara anterior del cuello, a los lados y por debajo de la nuez, localización de la
glándula tiroides, encargada del balance metabólico del organismo.
Llame o acuda al médico que realizó la intervención si notara cualquiera de estos síntomas:
En el área de la cicatriz:
- Dolor,
- inflamación,
- rojez,
- escozor o
- hemorragia.
Se desarrollan síntomas de hipotiroidismo:
- excesiva debilidad,
- fatiga,
- intolerancia al frío,
- irregularidad menstrual,
- estreñimiento,
- piel y cabello secos y ásperos.
Signos de infección:
- dolor de cabeza,
- dolor muscular,
- mareos,
- fiebre o
- malestar general.
Medidas generales:
Ducharse o tomar baños con normalidad.
Lavar la
zona de la intervención con un jabón suave y sin aditivos.
Pueden formarse fuertes arrugas alrededor de la incisión, pero desaparecerán gradualmente sin tratamiento.
Use un calentador eléctrico, una lámpara de calor o compresas calientes para el dolor leve.
Medicación:
Su médico puede prescribirle:
Hormonas tiroideas.
Imprescindibles de por vida si la extirpación de la
glándula ha sido competa; sólo durante el tiempo necesario para que el resto se recupere si ha sido parcial.
Puede tomar medicamentos no prescritos como paracetamol o metamizol, para aliviar el dolor leve.
Actividad:
Reanude su trabajo y actividad normal lo antes posible para así reducir la irritabilidad y depresión postoperatorias que son bastante frecuentes.
Vuelva a conducir a las dos semanas de su vuelta a casa.
Reanude las relaciones sexuales cuando se encuentre capaz.
Dieta:
No es necesario seguir ninguna dieta en especial.
Resultados:
El problema que motivó la intervención se cura en casi todos los pacientes.
El
cáncer que está presente pero no extendido puede requerir un tratamiento con radiaciones.
La recuperación total después de la operación requiere unas seis semanas.
Posibles complicaciones:
Ronquera, si los nervios de las
cuerdas vocales son dañadas durante la cirugía.
Hipotiroidismo.
Hipoparatiroidismo.
Hemorragia excesiva.
Infección de la herida quirúrgica.
Antes de la operación:
Análisis de sangre;
Ecografías.
T.A.C.
Punción Biópsica.
Gammagrafía con
yodo o tecnecio radioactivos.
Durante la operación:
Pueden hacerle una
biopsia intraoperatoria.
Después de la operación:
Análisis de hormonas en sangre.
Realiza la intervención:
El
cirujano general.
Se realiza en:
Hospital.
Se emplea anestesia:
Local o regional, mediante inyección, o
General, mediante inyección y anestésico inhalado.
Técnica:
Se realiza una incisión en el cuello siguiendo las líneas naturales de la piel (transversal).
Los vasos sanguíneos de la
glándula tiroides son atados y cortados.
Toda o parte de la
glándula tiroide es cortada y extraída.
Se pone un
drenaje (tubo perforado para que salgan los restos líquidos) en su lugar.
La piel se cierra con puntos o grapas.
El tubo de
drenaje se retirará, si no hay complicaciones, antes de dos dias.
Los puntos o grapas en la piel se retirarán entre el quinto y el décimo día después de la intervención.
Duración de la estancia en el hospital:
De tres a siete días.
Obesidad.
Tabaco.
Alimentación pobre.
Excesivo consumo de alcohol.
Enfermedades recientes o crónicas.
Enfermedad crónica del
corazón o pulmón.
Ingesta de medicamentos, como:
- Antihipertensivos
- Insulina
- Rrelajantes musculares
- Somníferos
- Cortisona
- Diuréticos
Ingesta de drogas.
Edad superior a 60 años.
Hipertiroidismo no tratado.
La toma de medicamentos antitiroideos, yodo y betabloqueantes disminuye los riesgos.
Consulte a su médico.
Razones para la intervención
Hipertiroidismo en niños y mujeres fértiles.
Tumores (masas o nódulos) benignos y malignos de la tiroides.
Quistes tireoglosos.