En qué consiste:
Procedimiento que permite un examen visual y la mayoria de tratamientos quirúrgicos de los órganos pélvicos y abdominales. El proceso se realiza con un instrumento de fibra óptica llamado laparoscopio.
Qué parte del cuerpo está implicada:
Abdomen y todo su contenido.
Llame o acuda al médico que realizó la intervención si notara cualquiera de estos síntomas:
Si aparecen signos de
infección tales como: dolor, malestar general y fiebre.
Hemorragia excesiva en el área quirúrgica.
Inflamación o dolor abdominales persistentes.
Medidas generales:
Cambiar el vendaje a diario.
Bañarse o ducharse normalmente, lavando la herida con un jabón suave.
Pregunte a su médico acerca de métodos anticonceptivos. Si previamente estuvo tomando píldoras anticonceptivas, termine con la caja.
Utilice compresas sanitarias (no tampones) para la hemorragia vaginal, que suele aparecer después de la intervención.
Medicación:
Su médico puede prescribir analgésicos. No tome medicamentos más de una semana, tome SÓLO los realmente necesarios.
Actividad:
Reanude su trabajo y actividad normal tan pronto como le sea posible, para reducir la posible irritabilidad y depresión del postoperatorio.
Reanude la conducción pasadas las 24 horas de la intervención.
Reanude la actividad sexual pasados 2 ó 3 días de la recuperación.
Dieta:
Evitar bebidas gaseosas, hasta 48 horas después de la intervención.
Coma una dieta líquida, hasta el normal funcionamiento del tracto gastrointestinal. Entonces
coma una dieta equilibrada, alta en proteínas para acelerar la cicatrización.
Resultados:
Puede experienciar molestias de 24 a 48 horas. Podría tener dolor de hombros y pecho debido al dióxido de carbono, usado para inflar el abdomen. Ningún tratamiento es necesario. La recuperación absoluta en 6 días.
Posibles complicaciones:
Perforación o lesión de vísceras intraabdominales (intestino, vasos sanguíneos, etc.).
Antes de la operación:
Análisis de sangre.
Radiografía de torax.
Electrocardiograma.
Durante la operación:
Colorante pasado por las trompas de Falopio, en caso de querer comprobar su permeabilidad.
Realiza la intervención:
Cirujano ginecológico o general.
Se realiza en:
Clínica u hospital.
Se emplea anestesia:
Anestesia general mediante inyección e inhalación con un tubo situado en la tráquea.
Anestesia local (a veces).
Técnica:
Se realiza una pequeña incisión en el ombligo o debajo del mismo.
Se inserta una aguja para inflar el
abdomen con dióxido de carbono para formar una cámara de aire entre la pared del
abdomen y las visceras internas.
Una vez inflado el
abdomen se introduce un punzón hueco (trócar) a través del cual se inserta el laparoscopio, el cual permite visualizar todo el abdomen.
Si es necesario, con la
laparoscopia se pueden realizar cirujías. En este caso se pueden tener que realizar otras punciones accesorias en distintos lugares del abdomen.
Cuando se retira el laparoscopio, el dióxido de carbono se vacía del abdomen.
Para cerrar la herida se utilizan puntos de sutura y un vendaje adhesivo encima.
Duración de la estancia en el hospital:
De 0 a 2 días.
Razones para la intervención
Diagnóstico de las causas de la
infertilidad en la mujer.
Endometriosis.
Enfermedad inflamatoria pélvica y sus complicaciones.
Masas o quistes en la pelvis.
Dolor abdomino-pélvico no diagnosticado.
Tumores fibrosos en el útero.
Diagnóstico y tratamiento del
embarazo extrauterino.
Esterilización voluntaria.
Antecedentes de peritonitis.
Obesidad.
Tabaco.
Trastornos del
corazón o pulmonares.
Cicatrices de intervenciones quirúrgicas previas, especialmente las longitudinales.
Consumo de medicamentos como:
- Antihipertensivos
- Antiarrítmicos
- Diuréticos
- Bloqueadores beta-adrenérgicos
Consumo de drogas.