Así se denominan las afectaciones infecciosas e inflamatorias de la próstata.
Según su duración pueden ser agudas o crónicas.
Es dudosa, aunque probable, su relación con el
cáncer de próstata. En estos casos se debe acudir al médico que es el encargado de recetar el tipo de antibióticos que considere más oportuno, tras una pequeña exploración, descartar la existencia de un
absceso en la glándula, lo cual requeriría un tratamiento quirúrgico. Por las especiales características de la próstata, el tratamiento deberá ser prolongado (mínimo tres semanas).
Rara vez, sobre todo tras maniobras intempestivas (sondaje p.ej.) o grandes retrasos en el tratamiento de una
prostatitis aguda bacteriana, o en pacientes inmunodeprimidos, se puede producir una
infección de la sangre, grave.
La principal complicación de las
prostatitis agudas consiste en su cronificación, de difícil solución.
Las
prostatitis agudas bacterianas curan con un tratamiento
antibiótico adecuado y de la duración necesaria.
Las
prostatitis agudas no bacterianas pueden curar tras el tratamiento antibiótico, o tras un
período más o menos largo, aunque tienen tendencia a recurrir.
Las
prostatitis crónicas son de difícil curación, aunque se pueden suprimir los síntomas mediante un tratamiento
antibiótico prolongado.
Diagnóstico
El diagnóstico de las inflamaciones prostáticas se realiza mediante:
- la clínica,
- analítica fraccionada de la orina (se recogen en botes distintos la primera parte, la intermedia y la última de la micción),
- estudio del líquido prostático obtenido mediante masaje (ver tacto rectal),
- la analítica general de sangre,
- la exploración prostática, mediante tacto rectal (introducción de un dedo del explorador en el recto, para palpar y masajear la próstata),
- y su visualización mediante ultrasonidos (ecografía), introducendo una sonda de ultrasonidos en el recto.
El diagnóstico de
Prostatitis aguda no bacteriana será de exclusión (una vez descartadas otras causas de
inflamación prostática o de las vias urinarias).
Medidas Generales
Para el tratamiento de las
prostatitis agudas bacterianas:
- Es aconsejable la hospitalización,
- el sondaje uretral para la obstrucción está contraindicado.
Para el tratamiento de las
prostatitis crónicas y las agudas no bacterianas:
- Pueden ser de utilidad los baños de asiento calientes,
- los masajes prostáticos ayudan a vaciar el pus de la próstata,
- Los antiinflamatorios pueden ser útiles.
Medicación
Las
prostatitis siempre requieren tratamiento
antibiótico instaurado por el médico.
En las
prostatitis agudas bacterianas, este se realizará siguiendo las orientaciones de los cultivos de orina, y se mantendrá durante cuatro a seis semanas.
Puede ser necesario comenzar el tratamiento por via endovenosa.
En las
Prostatitis agudas no bacterianas, merece la pena realizar un tratamiento
antibiótico de prueba durante tres semanas, que se abandonará si no se consigue mejoría, y se continuará durante seis semanas si esta se produce.
Las
prostatitis crónicas requieren tratamiento
antibiótico prolongado, de seis a doce semanas.
Actividad
No se precisan restricciones específicas, si bien puede ser conveniente evitar la eyaculación en las
prostatitis agudas.
Dieta
No existen medidas especiales, recomendándose incrementar la ingesta de líquidos tras el episodio agudo.
No están muy bien definidos.
La tendencia a retener la orina puede ser importante.
El beber pocos líquidos, produciendo poca orina, influye.
No tienen, en general, relación con la actividad sexual.
Se pueden dividir en:
Síntomas generales:
- Malestar general,
- Dolor en la parte baja del abdomen y, fundamentalmente, en la zona del periné (en la entrepierna),
- Fiebre (sólo en las bacterianas).
Síntomas irritativos:
- Disuria (molestias al orinar),
- Urgencia (sensación de necesidad imperiosa de orinar),
- Frecuencia (ganas de orinar constantemente),
- Nocturia (ganas de orinar durante la noche),
- Eyaculación dolorosa.
Síntomas obstructivos:
- Retraso en el comienzo de la micción,
- Chorro de orina poco potente, con pausas,
- Sensación de vaciamiento incompleto,
- Goteo tras finalizar.
En las
prostatitis crónicas los síntomas generales e irritativos son poco intensos, predominando los obstructivos.
La causa más frecuente de
prostatitis aguda es desconocida, al no poderse demostrar una infección, por lo que se denomina "Prostatitis aguda aséptica".
Se han implicado microorganismos inferiores, (Clamidias, Micoplasmas y virus) sin llegarse a demostrar.
Algunas bacterias (bacilos gram negativos) tienen la capacidad de ascender por el tracto urinario masculino y anidar en la próstata.
La
próstata presenta unas características especiales, de entorno muy básico y pobre vascularización, que la convierten en un "santuario" para las bacterias que pueden sobrevivir en dicho medio, por lo que su cronificación es frecuente si no se sigue el tratamiento correcto.