Mamoplastia de Aumento
Los motivos habituales por lo que se necesita este tipo de
cirugía son el pobre o nulo desarrollo de la
glándula mamaria o la
atrofia que se produce algunas veces después de varios embarazos. Los hechos conducientes a la progresiva reducción del busto en la mujer son generalmente la búsqueda de la delgadez, la incorporación al trabajo, el no amamantar a los hijos y muchos otros menos frecuentes.
Las
prótesis pueden introducirse en la mama por varias vías: periareolar, submamaria, periumbilical y axilar. El criterio estético, pero sobre todo la habilidad del cirujano, le hacen elegir una u otra técnica. También hay varios tipos de
prótesis en el mercado: gel de silicona, hidrogel,
suero salino, y gel cohesivo de silicona.
El volumen de las
prótesis es otra componente a decidir entre
cirujano y paciente. La estructura física, base para la sujeción, es importante, pero también lo es el objetivo que la mujer desee alcanzar en su figura e imagen. Tras una hora de intervención, la paciente puede volver a casa el mismo día y reanudar su vida normal muy pronto, sin vendajes ni prendas especiales.
El resultado estético es excelente en la mayoría de los casos. La paciente se siente más atractiva y segura de sí misma, repercutiendo muy positivamente en su entorno social, conyugal y laboral. No obstante, existen ciertos riesgos a evaluar tanto por el
cirujano como por la paciente: se dificulta en parte la visualización de la
glándula en mamografías, y eventualmente, puede formarse cápsulas alrededor del implante o haber ruptura. Como en toda intervención, es básico haber sido previamente bien informado.
Mamoplastia de Reducción
El volumen exagerado de las mamas produce en muchas mujeres problemas de tipo psicológico (inseguridad, insatisfacción, etc.) pero también fisiológicos, como serían los problemas de espalda (lesiones, dolor) que el exceso de peso conlleva. Pero es que además el concepto social de la estética de la mama va cambiando según la moda: desde la delgadez extrema a la figura curvilínea o incluso hacia la imagen deportiva.
La
cirugía de reducción mamaria comenzó a principios del siglo XX y no ha dejado de evolucionar. Las primeras técnicas consistían en una reducción de volumen sin preocupación por la forma, pero con los métodos quirúrgicos actuales se ha conseguido obtener formas armoniosas a la vez que estables de la mama.
Además de las muchas técnicas aplicadas, son factores que influyen en las cicatrices residuales la edad de la paciente, el grado de reducción que se haya practicado y la calidad de la piel. Estas intervenciones duran alrededor de 2 horas y se realizan con
anestesia general, por lo que es habitual estar un día en el hospital. Sin embargo, la simplificación y progresiva rapidez en las técnicas aplicadas hacen que a veces la paciente vuelva a casa el mismo día. Los puntos se retiran entre los 7 y los 10 días,
período tras el cual la paciente puede retornar a su actividad normal, sin molestias.
Mastopexia
Es una técnica que se aplica para corregir mamas muy caídas. Tiene dos variantes: Cuando las mamas tienen originalmente un tamaño normal, se remodelan y colocan en la posición adecuada, lo cual realza su atractivo. Cuando las mamas tienen poco volumen (mamas "vacías"), además de remodelarlas se colocan
prótesis de aumento.
Con una incisión vertical única y periareolar se reseca el exceso de piel, se cambia la forma (haciendo la mama más cónica) y se recoloca el complejo areola-pezón. Es el único método de extirpar la piel sobrante y reconstruir una mama que se había quedado flácida por los embarazos, pérdida de peso u otras causas. En ocasiones, la mama caída tiene muy poco volumen.
Además de la técnica descrita, s puede colocar una
prótesis ó implante mamario. Se colocan por detrás del músculo, utilizando la pequeña cicatriz vertical. El resultado estético es excelente en la mayoría de los casos.
Reconstrucción de Mama
El tratamiento del
cáncer de mama ha evolucionado en los últimos años. El empleo de técnicas quirúrgicas menos agresivas ha permitido aplicar técnicas de
cirugía plástica con muy buenos resultados estéticos, que permiten a la mujer que ha pasado por esa situación evitar la sensación de mutilación que conlleva la amputación de la mama.
Hay diferentes formas de reconstrucción de la mama. Básicamente: Reconstrucción mediante expansor y
prótesis de mama, reconstrucción mediante
colgajo musculocutáneo del músculo dorsal ancho con o sin prótesis, reconstrucción mediante
colgajo musculocutáneo del recto mayor del abdomen, pediculado ó libre.
En la primera fase (quirófano) se suele colocar el expansor con
anestesia general. La recuperación es rápida y posteriormente en la consulta, se hinchará progresivamente el expansor hasta conseguir un volumen adecuado.
En una segunda fase se extrae el expansor, sustituyéndolo por una
prótesis definitiva de gel de silicona cohesivo, que va a reproducir un tacto casi normal de la mama. En esta misma fase se puede intervenir la mama contralateral, al objeto de dejarla lo más parecida posible a la mama reconstruida. Hay que pensar que nunca una mama reconstruida llegará a tener un aspecto idéntico al de una mama normal, pero si muy parecido.
En una tercera fase se reconstruirá el complejo areola-pezón. El resultado suele ser muy satisfactorio para la paciente y es un proceso ciertamente simple y que le va a permitir cierto grado de olvido del proceso patológico sufrido y de la pérdida de su mama. Es importante explicar a la paciente las complicaciones que pueden surgir en cualquier intervención de
cirugía plástica. Antes de someterse a una operación, la paciente debe conocer sus ventajas y posibles inconvenientes.
Ginecomastia
El aumento de tamaño de la región mamaria masculina se denomina Ginecomastia. Lo habitual es que éste desarrollo excesivo se deba tanto a una acumulación de
tejido graso en la región, como a un crecimiento de la
glándula mamaria.
Antes de realizar la intervención, hay que descartar un eventual crecimiento patológico del
tejido mamario (por carcinomas, que muy raramente aparecen en la
glándula mamaria de los varones). Se trata de situaciones que suelen provocar complejos a los hombres que las sufren, debido a la apariencia o sensación sicológica de tener un pecho "poco varonil".
El paciente tiende a evitar el uso de prendas ajustadas. También resultan muy molestas y frustrantes las oscilaciones que se producen en las mamas cuando, por ejemplo, se practica deporte (carrera, bicicleta...). El tratamiento consiste en resecar el
tejido graso y el
tejido mamario (glándula). Cuando el componente graso es abundante a veces puede ser suficiente con una liposucción.
No obstante, la realidad es que el volumen se debe tanto al
tejido graso como a la glándula. La intervención es muy bien tolerada con
anestesia local más sedación y es importante dejar un
drenaje en la
zona operatoria y utilizar una faja compresiva durante varios días. Es frecuente la formación de hematomas que desaparecen con el tratamiento adecuado. El paciente se reintegra a su actividad totalmente normal en muy pocos días (de 3 a 7 días).