Predelirium alcohólico: Se produce a partir de las 12-24 horas de la supresión del alcohol, y los siguientes son los síntomas:
- Alucinaciones visuales o auditivas.
- Agitación psicomotora.
- Temblores.
- Cambios bruscos de calor a frío.
- Irritabilidad, agresividad.
Delirium: Es grave y produce la muerte en un 45 y un 60% de los casos, produce lesiones permanentes, se dividen en dos tipos:
- Subagudo: El enfermo vive el delirio, está inmerso y participa en él, demuestra angustia, lo vive con miedo y amenaza como agitado, con taquicardias y aumento de la sudoración. Se puede hacer crónico.
- Agudo: Puede aparecer poco a poco o bruscamente, tanto si se ha suprimido el alcohol, como si no. El sujeto se presenta pálido, sudoroso, con un olor agrio, boca seca, aumento de la temperatura y gran deshidratación.
A nivel psicológico, se presenta una desorientación total, un
delirio alucinatorio muy vivo, las ilusiones suelen ser visuales, las auditivas son más raras. Gran angustia, agitación, e
insomnio suelen ser características, junto la agresividad que desprende el paciente.
A nivel neurológico, puede dejar lesiones graves.
Temblor generalizado, habla para dentro casi susurrando, movimientos de masticación, succión.
El más extendido es el
delirio celotípico, aparece en hombres, se manifiesta como una
paranoia alucinatoria de los bebedores. Hay que intervenir en muchos casos para que no se llegue al asesinato por celos.
El alcoholismo aumenta la libido, el deseo, pero a dosis altas produce inhibición de la
libido llegando incluso a desaparecer irreversiblemente.
Polineuritis: Los puntos sensitivos de frío y calor no los siente. Suele aparecer en alcohólicos con estado de desnutrición. Caminan como si trotaran, si continúan bebiendo pueden llegar a la
parálisis con graves dolores musculares. Esta pérdida de los puntos de sensibilidad puede ser irreversible.