El acné, una tortura psicológica
Inés Rojo Kunath, Canal Salud, Madrid a lunes 11 de marzo de 2002
El acné, enemigo de muchos adolescentes, puede causar enormes problemas psicológicos. El 44 por ciento de los afectados sufre ansiedad, el 18 por ciento depresión y el 5,6 por ciento puede incluso llegar a pensar en el suicidio.
Los datos citados se han extraído tras la realización de un estudio de tipo epidemiológico, en el cual ha participado, entre otros, la Dra. Aurora Guerra, jefa de Dermatología del Hospital 12 de Octubre de Madrid. Se trabajó sobre una muestra de unos 3000 adolescentes con edades comprendidas entre los 14 y 17 años.
Este conocimiento es muy significativo, pues el problema descrito afecta al 74 por ciento de los adolescentes y jóvenes. Gracias a los nuevos tratamientos, las secuelas psicológicas pueden evitarse o al menos disminuir.
Una sola mirada al espejo y.... ¡0tra vez esos malditos granos con pústulas! Sí, el acné, que aparece por lo general más en hombres que en mujeres, puede llegar a provocar auténtica angustia. Además, ese sufrimiento "puede transformarse en una depresión larvada y enmascarada", destaca el Dr. Santiago Estaún, catedrático de la Universidad de Autónoma de Barcelona y miembro de la Asociación Española de Dermatología y Psiquiatría.
Efectivamente, hacerse adulto no es fácil, ya que el adolescente pasa por distintos cambios fisiológicos y psicológicos, los cuales suelen reflejarse a la hora de relacionarse con la sociedad. "Esta inseguridad crea dudas y baja la autoestima", subraya el Dr. Estaún, haciendo hincapié en que en los peores casos la situación puede derivar en una depresión.
Sin embargo, conviene destacar que para darse una depresión grave suele transcurrir un periodo de tiempo largo, entre varios meses y un par de años. Aquí es cuando puede llegar a aparecer el concepto de suicidio como posibilidad de poner fin a una vida desgraciada, aunque "no hay que establecer relación causal directa entre el mal cutáneo, la depresión y el suicidio", insiste el Dr. Estaún.
Se trata de un problema preocupante al influir incluso a la hora de buscar un empleo. Una investigación, llevada a cabo entre empresarios ingleses, reveló que muchos no contratan a sujetos con acné por miedo a que la imagen de su empresa salga perjudicada. Asimismo conviene destacar que el índice de paro es el doble en este sector que en el resto de la población.
Otro factor añadido es la falta de constancia en las curas, dado que muchos abandonan la medicación en cuanto notan una mejoría. Las mujeres, en concreto, tienden a emplear productos cosméticos que agravan el acné. Por ello, hay que tener siempre en cuenta que cada piel tiene su personalidad propia y lo que es bueno para un individuo determinado puede ser fatal para otro.
Si no se respeta el tratamiento puesto por el dermatólogo, el acné puede durar varios años y "dependiendo de la constitución de cada uno puede ser de por vida", resalta el Dr. Estaún, poniendo énfasis en que si el mal degenera en desavenencias psicológicas graves hay que impartir en cuanto antes un tratamiento psiquiátrico.
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